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Los orígenes de Jaén se remontan a la etapa
calcolítica, destacando el yacimiento de Marroquíes Bajos, una
macroaldea organizada en círculos concéntricos, con un sistema de
empalizada y fosos de agua en cada uno de los círculos, y una
superficie que oscila entre las 30 hectáreas seguras y las 100
probables.
Durante la etapa protohistórica destaca el oppidum ibérico de Puente
Tablas, desmantelado por los romanos debido a su apoyo a Cartago
durante la Segunda Guerra Púnica. Otro núcleo ibérico se estableció
en la falda del Cerro de Santa Catalina, dando lugar más adelante al
núcleo romano de Aurgi.
Tras la etapa romana y visigoda, Aurgi pasó a ser sometida durante
la invasión árabe, durante la cual recibió el nombre de Yayyan,
"cruce de caravanas". La victoria de los cristianos en la Batalla de
las Navas de Tolosa (1212) supuso la apertura del valle del
Guadalquivir para los ejércitos cristianos. De esta forma, la ciudad
fue reconquistada por el Reino de Castilla bajo el reinado de
Fernando III el Santo a través de un pacto de vasallaje con el rey
moro de Jaén, Alhamar (nacido en Arjona y quien ordenó levantar la
Alhambra de Granada), en el año 1246, con el nombre de Iahen, que
daría lugar al topónimo actual.
En los años siguientes, hasta la conquista de Granada, Jaén jugó un
papel importantísimo en la lucha con los árabes del sur. Tal fue la
importancia de la plaza jiennense que el Rey de Castilla Enrique II
otorga a Jaén el título de Muy noble y muy leal, guarda y
defendimiento de los reinos de Castilla, dotándola a su vez de un
Concejo propio y Cabildo, privilegios que se verían acrecentados con
la llegada a Jaén del Privado del rey Enrique IV, el Condestable Don
Miguel Lucas de Iranzo al cual están dedicadas las fiestas
patronales de la ciudad.
Conquistada Granada en 1492, Jaén cae en un lento y paulatino
declive, del que se recupera en el Siglo XVII en que en la ciudad se
crea un potente gremio de artesanos que favorecieron el comercio
interior y exterior.
Importantes serán las luchas agrarias que se desarrollarán a
comienzos del siglo XX y hasta el fin de la guerra civil,
protagonizadas por los jornaleros sin tierra, donde el socialismo
crecerá como en ningún sitio. Durante la Dictadura, hasta entrados
los años 50 no consiguieron eliminar la resistencia de los maquis en
las sierras jiennenses.
Actualmente, Jaén es una ciudad de servicios, con una gran actividad
agraria basada en el monocultivo del olivar.
Monumentos a visitar:
Baños Árabes.
Edificios Civiles:
* Antiguo Hospital de San Juan de Dios.
* Conservatorio Oficial de Música.
* Arco de San Lorenzo.
* Arco del Consuelo.
* Palacio Provincial.
Edificios Militares:
* Castillo de Santa Catalina.
Fuentes:
* Fuente de los Caños.
* Fuente Monumental del Arrabalejo.
* Fuente de la Magdalena.
* Fuente Nueva.
Iglesias:
* Catedral.
* Sagrario.
* Iglesia Parroquial de San Bartolomé.
* Iglesia Parroquial de la Magdalena.
2) * Santa Capilla de San Andrés.
* Iglesia Parroquial de San Juan.
* Iglesia Parroquial de San Ildefonso.
* Ermita del Calvario.
* Iglesia de San Antonio.
Monasterios y conventos:
* Real Monasterio de Santa Clara.
* Monasterio de Santa Úrsula.
* Real Convento de Santo Domingo.
* Convento de la Merced.
* Monasterio de Santa Teresa.
* Convento de las Bernardas.
Palacios:
1)* Palacio de Don Fernando de Torres y Portugal.
* Casino Primitivo - Palacio del Condestable.
* Palacio de los Quesada-Ulloa.
* Palacio de los Vélez.
* Palacio de los Cobaleda-Nicuesa.
* Palacio de los Vilches.
1) Palacio de Villardompardo y Baños Árabes:
El Palacio fue mandado edificar en 1592 por don Fernando de Torres y
Portugal. Alberga un patio renacentista con dos galerías de arcos
carpaneles de ladrillo y escalera manierista, sobre unos Baños
Árabes. Estos baños fueron construidos entre los siglos XI y XII.
El conjunto fue rehabilitado como centro cultural gestionado por la
Diputación Provincial, y alberga el Museo de Artes y Costumbres
Populares y el Museo de Arte Naïf.
2) La Santa Capilla de San Andrés declarado Monumento Histórico-
Artístico en 1931. En esta iglesia se conjugan elementos de dos
culturas, un presbiterio con cabecera poligonal de estilo
gótico-castellano, con un cuerpo de raigambre mudéjar. En el lateral
derecho hay una interesante puerta mudéjar, un púlpito de mármol y
la tabla renacentista de la Virgen de la Luz.
Su tradición campesina y su condición de tierra de interior han dado
como consecuencia que la gastronomía jiennense sea un suculento
catálogo de sabores, fuertemente enraizada en la dieta mediterránea,
y que encuentra en el aceite de oliva su elemento común más
característico y su marchamo de calidad. Son las carnes, tanto las
de caza, como las de corral, el cerdo y el cordero, los reyes de la
mesa. Carnes horneadas o fritas, en las que no falta el ajo y los
aromas de las hiervas y especias que se encuentran en los olivares y
en las serranías de la provincia.
Y ahora dispóngase a elegir alguna de las rutas que hemos preparado
para usted según sus gustos y aficiones. Lo hemos hecho de tal
manera que pueda visitar el lugar de su elección en
Cuarenta y Ocho Horas, que suele ser lo que dura un fin de
semana. Si le ha gustado no dude en volver otro mas o en todo caso
paséese unos días por Jaén, Seguramente se llevará algunos buenos
recuerdos.(Ftes. Ver links)
Nucleos de Jaen: Brujuelo, Caño Quebrado, Galapagar, Grañena,
Jabalcuz, Jaén, La Imora, Las Infantas, Puente de la Sierra, Puente
Jontoya, Puente Nuevo, Puente Tablas, Puerto Alto, Ventosilla,
Villar de Cuevas |